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Quienes busquen acciones de crecimiento prometedoras deberían prestar atención a lo que está sucediendo en Londres este año. A finales de 2026, los taxis sin conductor estarán en las carreteras, recogiendo pasajeros y pagando tarifas.
La idea de que las computadoras conduzcan automóviles de manera segura habría sido ciencia ficción hace apenas unos años. Esto no sólo está ocurriendo ahora, sino que amenaza con extenderse por todo el mundo y conducir a aumentos de productividad que sólo se ven en invenciones únicas en una generación, como Internet, la máquina de vapor o la imprenta. Y eso podría significar que ciertas acciones terminen siendo mejores inversiones…
Líder de la manada
El líder es Waymo, que realizará pruebas en Londres este año. Waymo es una unidad del propietario de Google, Alphabet (LSE: GOOG), y ya opera taxis autónomos en ciudades estadounidenses. Planea estar en 20 ciudades (incluidas Londres y Tokio) para fin de año.
Los primeros signos son alentadores. Los taxis funcionan bien, son populares entre los consumidores y rara vez enfrentan problemas como quedarse atascados o sufrir accidentes. El problema es que operan en sistemas viales simples y bien señalizados. Adoptar la tecnología a mayor escala, especialmente en zonas rurales, puede resultar más difícil.
Otra empresa que se ha afianzado es Tesla (NASDAQ:TSLA), que está ejecutando un programa piloto, aunque todavía utiliza conductores de respaldo en el automóvil en caso de falla. Si bien los robotaxis de Tesla parecen estar rezagados en la carrera, es posible que tengan un as bajo la manga: la integración vertical.
Se prevé que Full Self Driving, el servicio autónomo de Tesla que los propietarios de vehículos pueden utilizar, llegue al punto en el que puedan “resolver” la conducción autónoma en todas las carreteras y en todas las condiciones. Si se logra este ambicioso objetivo, podría extenderse ampliamente a los taxis, los automóviles personales e incluso el transporte público y de reparto.
¿Otras opciones?
Probablemente no pasará desapercibido que estas opciones son empresas enormes que hacen mucho más. Una estimación sitúa a Waymo en sólo el 2% de la capitalización de mercado de Alphabet. La parte de conducción autónoma de Tesla está más integrada, pero sigue siendo una parte separada de la empresa de 1,3 billones de dólares. Este es un serio inconveniente para quienes buscan una verdadera revolución sin conductor. Sin embargo, creo que vale la pena considerar ambas opciones.
La tercera “opción descabellada” es la empresa china Baidu. Al parecer, la empresa ya está realizando pruebas en Beijing. El país ha sido mucho más rápido en adoptar pagos electrónicos, lo que podría significar que también será más rápido en adoptar vehículos sin conductor. Sin embargo, no puedo decir que esté interesado en invertir en empresas chinas dado el potencial de abuso de poder.
Existen otras opciones como LiDAR (sistemas de detección de movimiento) como Ouster y Hesai Group, que proporcionan parte de la tecnología vital para los vehículos. Otra opción es Kodiak Robotics, una empresa que se especializa en tecnología de conducción autónoma para vehículos más grandes, como camiones.
Sólo el tiempo dirá si alguna de estas oportunidades será exclusiva de esta generación. Pero creo que los inversores deberían conocerlos todos.
